jueves, 1 de mayo de 2014

1 DE MAYO

Mucho por hacer, nada que celebrar


El primero de mayo es una fecha que simboliza la lucha que emprendieron los héroes de Chicago en contra de la explotación que afrontaban en su época, la que se caracterizaba por las largas horas de trabajo y las condiciones deplorables en las que trabajaban. A raíz de esas grandes protestas,  se universalizo la jornada de 8 horas en todo el mundo.

Han transcurrido 128 años de aquellas grandes protestas que lograron que millones de trabajadores en todo el globo terráqueo, tengan el derecho de trabajar 8 horas diarias.    Sin embargo a pesar de ser un derecho universal, en la actualidad (después de más de un centenar de años) las jornadas de trabajo siguen siendo muy largas en casi todo el mundo.

La sociedad mundial no ha aprendido de sus experiencias, tanto empresarios y trabajadores vienen cometiendo errores que traerán graves consecuencias en el plano social.
Los empresarios siguen empecinados en incrementar sus ganancias a todas costas, no les importa contaminar una ciudad completa o pagar sueldos irrisorios a sus trabajadores y acercarlos a la miseria. La voracidad los domina.

Por otro lado los trabajadores, a pesar de saber que los derechos se consiguen a punta de esfuerzo colectivo y de propuestas con grandes protestas, se han conformado con mantener su “estatus quo” o ceder ante la ofensiva del capital,  esto es evidente por el miedo y situación de bienestar que han infundido las políticas empresariales a través de gobiernos dictadores y corruptos.

En el caso del Perú, los datos relacionados al trabajo son alarmantes más del 60% de personas no se encuentran afiliadas a ningún sistema previsional de pensiones. Es decir, más de 9 millones de personas estarían destinadas a tener una vejez totalmente desprotegida.

Nuestro país se encuentra ubicado en el penúltimo lugar, solo supera a Bolivia con respecto al salario mínimo en la región. Además, más del 50% de personas (PEA) ganan menos de S/750.00 soles mensuales, una cifra que demuestra la inequidad y mala redistribución que existe en nuestro país.


De mantenerse esta situación- que es lo más probable, mientras tengamos candidatos al manejo del país como Keiko, kuczynski, Acuñas o Alan, Toledos y quizá Nadine- de acá a unos 25 o 30 años aproximadamente, todos aquellos que en esa época tengan 60 años de edad o más, y recién se den cuenta que han sido estafados con el falso concepto de “calidad de vida” que les vendieron años atrás. Al verse sin una pensión que satisfaga sus necesidades de adulto mayor o quizá  continuando con condiciones de trabajo precarias ya que no gozan de pensión por jubilación, se indignarán de tal manera que muchos empresarios sentirán miedo y arrepentimiento.

Hay un gran desafío por delante, mucho depende de lo que haga la ciudadanía por los temas relacionados al trabajo, y más grande es el desafío que tienen los que están vinculados al movimiento sindical.


Hay mucho por hacer y poco que celebrar.

jueves, 20 de marzo de 2014

EN EL PERÚ LOS SALARIOS SON UNA MISERIA


Ni el auge económico que festejan los Fujimori, los Toledo, los Alan y ahora Ollanta con Nadine, ni mucho menos el Boom Gastronómico, la Minería, El Turismo, las Telecomunicaciones, etc. es decir todo lo que encierra la Marca Perú, han podido mejorar los salarios de los peruanos y elevarlos a cifras dignas de respeto y de verdadera inclusión.

En Latinoamérica seguimos en el sótano, Panamá acaba de elevar el salario mínimo a $624 dólares, es decir S/1,760 nuevos soles (moneda peruana). El Perú sigue en S/750 soles, solo superamos a Bolivia.
La CONFIEP, el Comercio y empresas como Grace Place To Work que promueven el “mejor lugar para trabajar”, brillan por su silencio, ahí no hay fotos de felicidad entre funcionarios y sus cómplices. Ellos son felices silenciosamente al saber que en el Perú se tienen los peores salarios del mundo.

Con un par de preguntas alrededor,  te topas con la verdadera situación del salario en nuestro país:

En los grifos de Repsol, Pecsa, Primax la mayoría gana el mínimo y ante un error humano, el trabajador paga con su propio salario el costo del error, la empresa nunca pierde.

Los bancos no pagan sobretiempo a pesar de que en los “cierre de mes” los trabajadores se quedan hasta altas horas de la noche. A pesar de los grandes ingresos económicos, los salarios están cerca del mínimo.  Ahí también el trabajador paga con su plata por los riegos a los que está expuesto.

Con el Boom Gastronómico se han beneficiado exclusivamente a los dueños de los restaurantes o huariques, el encarecimiento de los precios solo les ha convenido a ellos. Los salarios siguen siendo bajísimos en ese sector. Ni Gastón Acurio puede contra la angurria de los dueños de la gastronomía.

En el sector de Telefónica existen grandes diferencias en los salarios, en el caso de empresas como Lari, Cobra, Itete, si tienen suerte reciben su salario de manera oportuna. En este sector los mejores ingresos se los llevan los dueños de la  contrata o los altos ejecutivos de Telefónica.

Un vigilante que trabaja en Liderman –una gran empresa para trabajar- y expone su vida ante la  delincuencia que azota a nuestro país, gana la mísera suma de S/1,200 soles al mes. Un absurdo.

En el Grupo RPP está prohibida la palabra salario, las inequidades son tremendas. Los periodistas no se salvan de la ola de salarios paupérrimos.

Por dónde se vea y se vaya, los salarios en el Perú para los trabajadores son una miseria- por no decir una grosería- seguimos siendo cholos baratos, nos quieren conformar con ser los “colaboradores del mes” y aparecer sonrientes en las fotitos para el face.


Hoy es más importante para el gobierno de Ollanta  subir el salario de sus ministros, que cumplir con su promesa de subir el salario mínimo a  S/1,200 soles. Estamos viviendo en una burbuja, que tarde o temprano se va a romper. A los empresarios, políticos que son los defensores y promotores de la desigualdad : Todo empieza por un buen salario, no sean devotos de la miseria.

jueves, 6 de febrero de 2014

Aún no comprendo


Viendo la película “The Company Men” protagonizada por Ben Affleck y Kevin Costner- que por cierto es muy buena- me hizo recordar un hecho que viví cuando tenía 16 años de edad y laboraba en Itete Perú. En ese tiempo, conocí a una persona que laboraba en Telefónica, al poco tiempo esta persona fue despedida de aquella empresa, él tenía dos hijos y lo veía muy preocupado por encontrarse desempleado. 

Recuerdo, que uno de mis jefes de Itete le ofreció trabajo en Itete, él le respondió que gracias y que le pasaría la voz,  al retirarse el jefe, le dije que aprovechara,  también le pregunté por qué no acepto la propuesta, él me respondió: Que no se podía rebajar, que después de trabajar en Telefónica no podía bajar de nivel y trabajar en una contrata de esta. Le dije: pero si tienes hijos, él me increpó que yo era muy chibolo y todavía no podía entenderlo.

Han pasado 14 años, tengo dos hijas, he acertado, me equivocado y he visto muchas cosas, pero hasta el día de hoy, no comprendo aquella actitud. Si hoy estuviese sin trabajo, trabajaría de lo que sea siempre y cuando sea algo honrado, con tal de que mis hijas estén bien, eso sí, hasta encontrar o hacer algo mejor.

Lo curioso de esto, es que pasado varios años de aquel momento, volví a ver a esta persona, y adivinen… él estaba trabajando en Itete. Lo saludé y sentí en su mirada cierta congoja, ya no le dije nada, todo quedo en mi mente, y ahora en estas líneas.